Category Archive Actualidad

Poradmin

Inicia Daupará: Muestra de Cine y Vídeo Indígena 2018: “Los espíritus de la imagen”

Daupará: Muestra de Cine y Vídeo Indígena 2018: “Los espíritus de la imagen”.  

Fechas: 24 de septiembre al 01 de octubre de 2018

Lugares Sierra Nevada Santa Marta (recorrido territorios): Universidad del Magdalena (Santa Marta), Gotsezhi, Katansama, San Juan, Mayabangloma, Makumake, Atanquez y Nabusimake.

Como Comité Organizador de Daupará 2018 damos la bienvenida a todos los realizadores indígenas y participantes de esta décima versión. Desde las primeras horas del día nuestro equipo se encuentra en la ciudad de Santa Marta para acoger a los más de 60 invitados y a los colectivos bases de Daupará; así mismo los estudiantes y profesores del Programa Cine y audiovisual de la universidad del Magdalena nos acompañan para el recibimiento de la gente.

Durante el transcurso del día se hará la instalación campamento audiovisual en el campus de la universidad del Magdalena y el encuentro de realizadores indígenas con estudiantes y profesores del programa de Cine y Audiovisuales. En la noche tendremos proyección audiovisual, dentro de la cual tendremos una muestra especial “Identidad Caribe” del Festival de Cine al Mar, al igual compartiremos con el público obras de los pueblos de los Pastos, Nasa, Embera, Wayuu, Kankuamo y Wiwa

Mañana martes entre nuestra variada programación haremos instalación oficial de nuestra décima edición y destacamos el Foro -Conversatorio: Fronteras Pedagógicas en la formación audiovisual indígena, de 8:00am. a 12:00m en la universidad del Magdalena (salón Ciénega Grande Sur 102). Conozca toda la programación en nuestra Web:http://daupara.org/programacion-2018/ 

Poradmin

Daupará 2018: territorios y pueblos indígenas de la Sierra Nevada

La Madre Tierra nos da vida, nos da aire, nos protege. Todo nos lo da ella, por eso siempre la protegemos: no tumbamos árboles ni abrimos excavaciones, porque si eso se hace sufrimos nosotros y sufre la Tierra”: Julio Nieves (pueblo Wiwa)(1). Foto: Amado Villafaña

Mayoría de poblados indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta son caseríos rústicos; sus casas y kankurwas son de construcción circular en bahareque, techos de paja o palmas naturales, fogones de leña, pisos en tierra y amplias distancias entre viviendas, lo cual está en armonía y equilibrio con el paisaje y la tradición de sus pobladores. En ocasión a los 10 años de nuestra Muestra Audiovisual, ofrecemos un breve bosquejo de estos territorios.

Estos pueblos ubicados cerca a los emblemáticos ríos de la Sierra como el  Guatapurí, a las fértiles montañas y a los sagrados cerros y picos nevados, recibirán este año (del 24 de septiembre al 01 de octubre) a unos 70 realizadores y comunicadores que participarán de la décima versión de la Muestra de Cine y vídeo indígena Daupará en un recorrido por ocho (8) lugares de la Sierra que son: la Universidad del Magdalena (en Santa Marta), Gotsezhi, Katansama, San Juan, Mayabangloma, Makumake, Atanquez y Nabusimake.

Si bien son caseríos que parecen soporíferos en el tiempo y el espacio, en realidad son pueblos en constante y fluido movimiento. Al ajetreo cotidiano de las actividades agrícolas, pecuarias, artesanales y pesqueras se suma el imparable fluir de las fuerzas y las energías espirituales que los Mamos, Zagas y sabedores recrean asiduamente en su relación con la naturaleza, a la cual conciben como ser viviente:

“La Sierra es nuestra casa sagrada, la forma como está distribuida geográficamente con sus fuentes de agua, sistema montañoso, tipos de minerales, especies botánicas y animales, conforman un cuerpo vivo que son la relación de nuestro razonamiento lógico con la naturaleza”. Mamo Crispín Izquierdo Torres.(2)

Son cinco pueblos indígenas, los que nos acogen: los Arhuaco, Wiwa, Kogui, Wayuú y Kankuamo, que entre ellos presentan algunas similitudes, pero marcadas particularidades que forman un entramado cultural portentoso y complejo. Ejercen un manejo territorial y ambiental sustentado en lo sagrado y orientado a la protección natural, y una profunda relación espiritual con las Madres y Padres creadores, quienes les dejaron la misión de preservar la vida y mantener el equilibrio del mundo.

Para ello, ofrecen permanentemente pagamentos a la naturaleza con elementos simbólicos (hilos de algodón y plantas medicinales, Ayu- hoja de coca- y tabaco, entre otras). Ofrendas que acompañan con rituales de agradecimiento; danzan y cantan al mar, a la luna, al sol, y a los guardianes de la naturaleza. Estos sitios conforman un complejo geográfico y espiritual conocido como la Línea Negra: “una zona de especial protección, debido al valor espiritual y cultural que tiene para los pueblos indígenas de la Sierra”(3). Hoy en el panorama político actual, la Línea Negra fue redefinida y ampliada en su delimitación geográfica, pues esta connota un territorio de especial protección por su valor espiritual, cultural y ambiental, conforme los principios y fundamentos de la Ley de Origen (Decreto 1500/2018).   

Esta cosmovisión de lo sagrado cimenta una particular forma de vida comunitaria que se guía por los principios de creación y las tradiciones. Sin embargo, las comunidades no están exentas de problemas; el contacto con otras sociedades desde la época de la conquista (en donde fueron casi diezmados y desplazados), pasando por la colonia y recientemente el conflicto armado, han impactado su cultura y su territorio negativamente.

A ello se suma la contaminación ambiental y el deterioro en la salud por enfermedades como la tuberculosis, la gripe, la migraña y otras dolencias. Particularmente el pueblo Wayuú ha sido afectado de forma drástica por la desnutrición en sus niños. Hoy al albor de la era tecnológica y el actual modelo de desarrollo constantes amenazas no menos nocivas se ciernen sobre el Corazón del Mundo: el desarrollo del proyecto locomotora minera, la inminente construcción de muelles y puertos multipropósito y, el represamiento de sus ríos perturba la tranquilidad de estos pueblos y alterará el equilibrio cósmico.

Sólo para dar un par de ejemplos, la construcción del Embalse Multipropósito Los Besotes, para generar energía a través de una central hidroeléctrica ubicada en el sector Besotes al norte de Valledupar(4). Este puerto cobija el cerro sagrado Jukulwa, que, según los Mamos, conserva una riqueza muy grande, allí se encuentran distintas clases de materiales que en el mundo espiritual compensa el árbol que se corta para construir puentes y casas, así como los materiales para pedir la lluvia y abonar la tierra… y cuya construcción altera de manera irreversible el equilibrio de las aguas y amenaza la integridad cultural.

A esto tampoco escapan los Wayuú, que hace casi medio siglo padecen la contaminación ambiental y reiterada violación a sus derechos por la explotación carbonífera el Cerrejón, a lo cual se suma la estúpida pretensión de la empresa minera de desviar el río Ranchería, el único caudal que surte de agua al inmenso desierto y es fuente sagrada para este pueblo.

A pesar de lo anterior, cabe destacar la sólida espiritualidad y el desarrollo cultural de estos pueblos en torno a prácticas como los pagamentos, la oralidad, la tradición del poporo y las aseguranzas; prácticas agrícolas orgánicas, la actividad artística y artesanal, siendo el tejido un gran pilar para la manifestación del pensamiento:

“el Suzu o mochila acompaña a las personas desde el nacimiento hasta la muerte. Se encuentra presente en todos los momentos importantes de la comunidad y de la persona. La madre comienza a tejer el Suzu con un pensamiento positivo desde que el niño está en el vientre, y las personas los llevan en las etapas del bautizo, adolescencia, matrimonio y muerte. Si el Suzu se deteriora no se tira al basurero, se deja colgado en la esquina de la casa donde permanece hasta la muerte del dueño cuando se quema, su humo ayuda al espíritu a pasar al otro mundo”: Ana Elvia Nieves(5)

La producción alimentaria de estas comunidades, con relativas variaciones según el clima y el terreno, es rica y variada en productos como yuca, plátano, yame, caña de azúcar, café, y cereales. En zonas frías se cultiva papa, arracacha, patata y un sinnúmero de especias y verduras; otras actividades son la crianza de animales domésticos como reses, gallinas y cerdos. Los Wayuú en el gran desierto de la Guajira realizan actividades pastoriles, agrícolas, pesqueras y artesanales, especialmente en tejidos como hamacas, mochilas y mantas de hermosísimos y nutridos colores y diseños.    

El conflicto armado. El carácter estratégico de la Sierra Nevada para los diferentes actores armados (guerrilla y paramilitares) radica en la salida al mar y el contacto con el resto del país, un corredor estratégico que estos grupos usan para transportar armas, así como drogas y sustancias ilegales para el procesamiento de cocaína. Sumado a ello la riqueza en recursos naturales mueven intereses privados de apropiación con fines comerciales. Los siguientes hechos son algunas violencias padecidas por estos pueblos.    

Caso Arhuaco. El 28 de diciembre de 1991 fueron desaparecidos tres grandes dirigentes Arhuacos: Ángel María Torres, Hugues Chaparro y Luis Napoleón Torres. Ese mismo año, el 13 de diciembre, fueron ejecutados extrajudicialmente por el ejército, según los fallos judiciales. Ellos “eran nuestros Sakukos (cabezas) más queridos y respetados por la gente. Estaban vinculados a nuestros sitios sagrados, el aire y al sol, y como ellos, nos cuidaban y protegían a todos”, recuerdan hoy los herederos del Pueblo Arhuaco. Este es apenas un hecho que conmovió a los pueblos indígenas de la Sierra, que han padecido una serie de afectaciones territoriales y de sus derechos a causa del conflicto armado.

Caso Wiwa. Según el Auto 004/2009 (Corte Constitucional), los Wiwa han sido víctimas de una cadena escalofriante de asesinatos selectivos, masacres, desapariciones, amenazas, hostigamientos, torturas, detenciones arbitrarias y abusos por parte de los grupos armados ilegales, y algunos miembros de la Fuerza Pública. Padecieron, entre otras la masacre de El Limón (2002), seis personas muertas, entre ellas tres menores; las masacres de La Laguna, de Potrerito y Las Mercedes, en el año 2003. De 2001 a 2008 fueron reportados unos 50 homicidios (Auto 004/09). La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, adoptó medidas cautelares para proteger la población Wiwa, en el año 2005.

Caso Kankuamo. Según la Organización Indígena Kankuamo, OIK y la ONIC más de 300 indígenas kankuamos fueron asesinados, entre finales del siglo pasado y la primera década del nuevo milenio, mayoría por grupos paramilitares. A ello se sumó un desplazamiento éxodo masivo, algunos todavía no regresan a su tierra. Lo anterior, a pesar que este Pueblo recibió medidas cautelares otorgadas por la CIDH en el año 2003.

Caso Kogui. Los Kogui han denunciado graves violaciones a los derechos humanos de miembros de sus comunidades: reclutamiento forzado de niños y jóvenes por la guerrilla y los paramilitares, desaparición de tres indígenas kogui en el año 2000, en inmediaciones del río Guachaca; muerte o desaparición de diez indígenas en las cuencas de los ríos Ancho y Jerez en Dibulla, entre otros casos.

Caso Wayuú. Un sinnúmero de afectaciones territoriales y culturales, a raíz del conflicto armado, han sufrido los guardianes del desierto; desplazamiento, intimidaciones, amenazas, desapariciones y masacres como la de Bahía Portete, ocurrida entre el 18 y el 20 de abril de 2004. Este hecho vulneró y desestabilizó, de forma ignominiosa, la integridad, la cultura, la sacralidad y formas de vida de este pueblo milenario. Según el Grupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, en esta masacre:

“hay expresiones adicionales del brutal desencuentro entre las tradiciones comunitarias y las prácticas de terror asociadas a la violencia sexual. Una de las más ostensibles es que mientras la propia comunidad, por razones culturales, o por protección y defensa de la honra de las víctimas, recurrió al silencio -aunque no a la negación-, los paramilitares, al contrario, a sabiendas del profundo impacto de esas agresiones en el tejido social, las convirtieron en motivo de exhibición y escarnio público”. (6)

Pese a las duras y las maduras que han vivido estos pueblos, perviven sus culturas y sus tradiciones, así como el manejo espiritual imbricado en las mismas. Así lo manifiesta Julio Nieves del pueblo Wiwa: “en eso está basada nuestra cultura, eso viene de nuestra ley de origen y de ahí depende todo: los Mayores, los Confiesos, los Pagamentos, las ofrendas que hacemos, pues si el sol o la luna no existieran nosotros tampoco, y tampoco nacerían las plantas. La luna es la madre que hace producir y crecer. El sol protege a través del calor”(7).

Este es apenas un breve acercamiento a la vida, a la cultura y al territorio de los pueblos de la Sierra Nevada. Es nuestro aporte comunicativo en gratificación a que estos territorios y pueblos nos abren el corazón para llevar cine a las comunidades, emprender nuevos sueños, y aprender del territorio, lo cual, sin duda, enriquecerá y fortalecerá el proceso Daupará, después de una década de bregas, dificultades e inmensas satisfacciones.

Escrito por: Ismael Paredes

(1) J. Nieves, gobernador resguardo Campo Alegre. Tejiendo el pensamiento Wiwa del resguardo Dzwimke: Construcción colectiva de memoria en el Resguardo de Campo Alegre, Serranía del Perijá, Cesar. Ministerio de Cultura, Resguardo Wiwa Campo Alegre. Fundación Laboratorio Accionar, Centro Municipal de Memoria de Becerril. Colombia 2014.

(2) Universo Arhuaco. Prometeo Editorial, 1997.

(3) Corte Constitucional colombiana. Sentencia T-849/2014. Protección al Territorio indígena y la Línea Negra.

(4) Conflicto y Judicialización de la Política en la Sierra Nevada de Santa Marta, Universidad El Rosario Bogotá 2010

(5) Ibidem: (Tejiendo el pensamiento Wiwa…)

(6) La Masacre De Bahía Portete: Mujeres Wayuu En La Mira. Informe del Grupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación. Colombia, 2010

(7) Ibidem: (Tejiendo el pensamiento Wiwa…)

Poradmin

Los espíritus de la imagen

Foto: Amado Villafaña

Cada elemento tiene un dueño espiritual, un padre y una madre con quienes se debe mantener una comunicación permanente (Reflexión de los pueblos indígenas de la SNSM, sobre la comunicación).

 La 10ª versión de Daupará adopta como lema: “los espíritus de la imagen”, un mensaje que puede ser inusual para el público no indígena. Sin embargo, para los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, este slogan condensa el significado y el valor de la imagen más allá de lo material, lo que ésta representa desde la concepción espiritual, y cómo se entiende hoy al albor de la tecnología.

***

La Muestra de Cine y Vídeo Indígena Daupará, es pionera en los escenarios de circulación y de exhibición de vídeo en la temática indígena. Ese fue su propósito inicial en 2009, así lo proyectaron los fundadores y organizadores de las primeras versiones: un grupo diverso y apasionado de profesionales y comunicadores indígenas y no indígenas (muchos de los cuales son hoy miembros activos del Comité Organizador de la Muestra).

Posteriormente Daupará se convirtió en un proceso y un referente de tejido audiovisual en torno a temas y políticas públicas de comunicación indígena en Colombia. Con los años se insertó en la historia, la temática, la realidad, los procesos de comunicación y en la dinámica cultural y espiritual indígena. Esta inmersión ocurre por la misma razón de ser de la Muestra que apunta a fortalecer los procesos indígenas en torno al audiovisual y la comunicación, un camino dado de forma progresiva y en el marco del respeto por la cultura y la autonomía de los pueblos y colectivos indígenas de comunicación y realización audiovisual, que son hoy la base comunitaria y fundamental de Daupará.

Vale la pena por tanto adentrarnos en por qué se habla de “los espíritus de la imagen” como lema que orientará la realización de la 10ª versión de Daupará. Estos 10 años representan una gran celebración, merecida edición de lujo; porque a pesar de los impases, errores y dificultades hemos permanecido en el escenario cinematográfico nacional por una década aprendiendo, generando relaciones territoriales, articulando procesos comunitarios, llevando talleres de formación a las comunidades, exhibiendo cine a más de 10 mil espectadores y sobre todo sirviendo como “ventana al audiovisual indígena del país y el mundo”(1) , como bien lo plantean los colectivos y organizaciones indígenas del país, lo cual nos es grato y nos anima en el proceso.

Para abordar el tema “los espíritus de la imagen”, se esbozan distintas miradas y percepciones desde lo indígena en torno a la imagen y las formas propias de comunicación, principalmente desde los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta (Arhuacos, Wiwas, Kogis, Kankuamos y Wayuú). También se plantea una reseña o conclusión del proceso de inmersión de Daupará en las dinámicas culturales y espirituales y el vínculo que se ha generado con los territorios en estos 10 años.   

“Antiguamente contaban que nuestro padre espiritual Mukeke tenía unos aparatos como los que ustedes estrenan hoy (cámara de video). Por eso cuando inicies trabajo piensa como Mukeke. Dicen que al sol le tomaron una foto y que esa imagen es una máscara que sirve para comunicarse con Jate Sé, padre de la oscuridad. Así está establecido y no debes hacer nada sin ser guiado por los Mamos; esos aparatos y ese conocimiento no son de ahora, ni del hermano menor, sino que vienen desde la creación del mundo; provienen del padre sol y de Mukeke…” Mamo Kogui Shibulata dirigiéndose a un joven comunicador indígena (2)

En concordancia al anterior planteamiento, Amado Villafaña, realizador audiovisual Arhuaco, explica que desde el principio existió la imagen, y el espíritu de ella; incluso antes de la misma existencia humana, cuando la luz de la luna y las estrellas reflectaron las sagradas aguas ancestrales, cuando las sombras de los elementales (objetos) y los primeros seres (animales, árboles o humanos) se reflejaba a sus alrededores, gracias a la luz del padre Sol. “No hay que ir tan lejos para comprender el espíritu de la imagen; nuestra concepción es muy sencilla, pero remite al origen de los tiempos, cuando el agua era el espejo que reflejaba la imagen de las cosas, de los astros y los primeros seres; esa imagen permanece incólume en la memoria de nuestros pueblos y hay un espíritu guardián de Ella que hoy está presente en nuestros territorios, así como las montañas, el aire, el fuego, el agua y todos los seres de la naturaleza que tienen un guardián o espíritu protector”, manifiesta Villafaña.          

“Nuestro pensamiento es universal, abarca cuanto existe: lo visible y lo invisible, los grandes misterios que encierra la naturaleza y que hasta ahora, el hombre no sabe, pues todo lo lleva a la química y a las ciencias, pero ignora que todas las cosas tienen su espíritu, inclusive las plantas, las piedras, todo esto conforma un pensamiento que va al universo, unido todo como un respiro, como un aliento”: expresión del Mamo Zeukukuy (Norberto Torres). (3)

Lo que plantean los Mamos y los comunicadores de la Sierra, en la medida que se entiendan y se cumplan los principios y la Ley de Origen, conlleva a generar armonía y equilibrio tanto en las relaciones sociales como con la naturaleza y los seres espirituales, especialmente. Así se expone en la siguiente reflexión recogida de un proceso comunicativo en la Sierra con los Mamos:

– “Si nuestra lengua, nuestro vestido, nuestro poporo y nuestro territorio son los que nos dan identidad y permanencia, también es propio de nosotros comunicarnos con las montañas, las aguas o el viento. Es justamente esa relación lo que nos permite vivir en armonía. Si se destruyeran las montañas o las aguas, la comunicación con nuestros padres y madres espirituales se perdería y desapareceríamos. Por esta razón no aceptamos nada que impida esa relación porque así hemos vivido desde siempre y así nos mantendremos, por miles de años…”

Pero, lo espiritual está ligado a un proceso político de defensa territorial. El modelo de desarrollo ha traído una serie de afectaciones nocivas contra el Corazón del Mundo, como definen al territorio los Mamos y autoridades indígenas. El cumulo de agresiones implica, entre otros, afectaciones violentas por el conflicto armado, locomotora minera, construcción de hidroeléctricas, puertos multipropósito y represamiento de ríos, aspectos que perturban la tranquilidad y alteran el equilibrio natural.

Esta es una de las razones que incentivaron a los indígenas de la Sierra Nevada, a hacer uso de la tecnología audiovisual, en este caso, para reivindicar sus derechos, defender y proteger el territorio con sus seres y espíritus que habitan en él, entre ellos el espíritu de la imagen. También empoderaron el uso tecnológico y acogieron el audiovisual para narrar su historia, su cultura y sus realidades con el fin de generar un diálogo intercultural con la sociedad externa, que en comienzo nunca les entendió, y que hoy apenas empieza a comprender otras lógicas, otras cosmogonías y otras miradas en el cine.    

 

La imagen audiovisual

Recogiendo el sentir y las propuestas de diversos colectivos y organizaciones indígenas, la Política Pública de Comunicación para pueblos indígenas (4) y el Plan de Televisión Indígena unificado (2018- 2028) (5), documentos que recogen (por lo menos de manera escrita) las aspiraciones de los pueblos indígenas en materia de política pública comunicativa y audiovisual, definen la comunicación indígena como la interrelación generada entre los humanos y todos los seres de la naturaleza, y a su vez con los referentes espirituales del territorio; ésta una comunicación que siempre ha estado presente, salvaguardando las manifestaciones y principios de vida de los pueblos basados en la Ley de Origen, independiente de los desarrollos tecnológicos que se apropien.

Respecto a lo anterior, Daniel Maestre Villazón, realizador audiovisual y comunicador del pueblo Kankuamo, señala que entender el valor de lo simbólico, o de lo espiritual, nos lleva a establecer la importancia de los objetos, la imagen, las palabras y sus significados en cuanto a lo que se quiere comunicar o narrar. Así mismo, expresa, que por ejemplo describir la tierra y la cosecha (a través de la imagen) es describir a estas madres fértiles, que crían y sostienen el hogar y la vida.

Vistas así, desde el panorama actual, la imagen y la comunicación propia, adaptadas en términos audiovisuales o tecnológicos, se convierten en una necesidad de los pueblos indígenas para lograr un entendimiento intercultural, un puente comunicativo para hacerle ver al no indígena (mestizo) su responsabilidad en la inminente destrucción de la naturaleza, el mal uso de los recursos, el irrespeto a la cultura y principios ancestrales, así como la consecuente crisis ambiental que ello ocasiona, como lo manifiesta Amado Villafaña. El comunicador arhuaco explica que en el caso de su pueblo, el audiovisual ha sido una necesidad para trasmitirle al hermanito menor el mensaje de los Mamos, para que entienda la naturaleza como un ser viviente y que haya un entendimiento intercultural en el manejo y la protección de los territorios y los recursos naturales en consecuencia con la ley de origen.         

Así mismo señala, Daniel Maestre, que la comunicación y la imagen para los pueblos de la Sierra tienen distintas connotaciones y fines, en el plano práctico, por ejemplo para los wiwas son el medio para visibilizar los problemas, la cultura y las realidades de sus comunidades; para los arhuacos ha sido una herramienta de reconstrucción de memoria y la simbolización de la imagen en lo espiritual; y para los kankuamos les ha sido beneficiosa la comunicación para fortalecer su identidad y su proceso organizativo, concluye Maestre(6).

En este contexto, llega la décima versión de la Muestra Daupará, que ha generado también su propio proceso de conexión territorial y con la memoria ancestral de los mismos (a la par el proceso audiovisual emergente). Un ejemplo de ello es su mismo recorrido por los distintos territorios como el Cauca (2010) y La Guajira (2012) generando procesos de articulación y formación en materia comunicativa y audiovisual, y cabalgando en las reflexiones locales en torno a la cultura, el ambiente, el territorio y la memoria locales. En la Guajira 2012 y Putumayo 2014 se hizo un acercamiento al tema territorial y ambiental dadas las dinámicas, potenciales y problemáticas que padecen las comunidades locales.

Pero desde 2013 en la ciudad de Bogotá se empezó a generar un proceso de relación con el territorio ancestral de Bakatá como memoria viva, y se visitan tanto los pueblos originarios que son los Muiscas, como otros que han llegado y, habitan aquí por distintas circunstancias. Para 2016 en el Urabá antioqueño, el enfoque territorial se planteó como el “regreso al vientre” por ser la palabra daupará una palabra embera que es el origen de la Muestra , y así sucesivamente, otros momentos y versiones de la Muestra Daupará en Bogotá: “Territorio Bakatá para ver más allá”, 2015, y “renaciendo en Bakatá” (2017), donde se vivieron las nueve lunas del proceso, se ha dado un proceso articulado al territorio y su memoria ancestral. Este año que iremos a los picos de la Sierra Nevada a sentir y entender “los espíritus de la imagen”.

Escrito por: Ismael Paredes

(1) Daupará, una ventana al audiovisual indígena, crónica publicada en el libro: Bogotá Cuenta las Artes, volumen IV (2017): https://cerosetenta.uniandes.edu.co/bogota-cuenta-las-artes/.

(2) Poéticas de la Resistencia, el video indígena en Colombia (Cinemateca Distrital -IDARTES, 2015)

(3) Universo Arhuaco. Prometeo Editorial, 1997.

(4) Política Pública de Comunicación de y para los Pueblos Indígenas en Colombia (2017). Comisión Nacional de Comunicación de los Pueblos Indígenas CONCIP (Mesa Permanente de Concertación); Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones; y Autoridad Nacional de Televisión.

(5) Plan de Televisión Indígena Unificado (2017). Comisión Nacional de Comunicación de los Pueblos Indígenas CONCIP (Mesa Permanente de Concertación); Autoridad Nacional de Televisión.

(6) Ibidem. (Poéticas de la Resistencia…)

Poradmin

Lanzamiento de la Décima edición de Daupará


La Muestra de Cine y Video Indígena – Daupará se complace en anunciar la realización de su décima edición Los Espíritus de la Imagen, que tendrá como destino la Sierra Nevada de Santa Marta.  Del 24 de septiembre al 1 de octubre de 2018, Daupará caminará la voces y las imágenes de los Pueblos Indígenas en un recorrido itinerante por ochos diferentes estaciones: Universidad del Magdalena, Gotsezhi, Katansama, San Juan, Mayabangloma, Makumake, Atanquez y Nabusimake.

Celebramos 10 años de existencia recorriendo los departamentos del Magdalena, la Guajira y el Cesar, teniendo por anfitriones a los colectivos de comunicación indígena locales: Realizaciones Yosokwi del pueblo Arhuaco,  Bunkuaneyuman Comunicaciones del pueblo Wiwa, Comunicación Kankuama y la Red de Comunicaciones del Pueblo Wayuu.

Esta muestra se caracteriza por ser una experiencia de vivir la comunicación propia de los Pueblos Indígenas de la Sierra, en un encuentro con los espíritus madres y padres del territorio. Más de 40 realizadores y realizadoras indígenas tanto regionales como nacionales se darán cita con las autoridades y comunidades indígenas, y con representantes del sector de las comunicaciones y la cultura, para departir durante ocho días de exhibiciones audiovisuales, talleres de formación, foros, conversatorios y diálogos de saberes.

Daupará 2018 es organizada por la Confederación Indígena Tayrona del pueblo Arthuaco, la Organización Wiwa Golkushe Tayrona, la Organización Indígena Kankuma, la Red de comunicaciones Wayuu, TicKaribe y la Fundación Laboratorio Accionar.
Es importante resaltar que este año, Daupará se realiza en el marco de la implementación del Plan de Televisión Indígena, como muestra priorizada para 2018 por la Comisión Nacional de Comunicación Indígena – CONCIP,  en la línea correspondiente al Programa de Formación Públicos.

Agradecemos a la Muestra de Cine y Video Wayuu y a sus organizadores por permitirnos hacer este anuncio y por ayudarnos a tejer desde 2009 el pensamiento de para ver más allá, a través de las imágenes de los Pueblos Indígenas.  El lanzamiento de Daupará se realiza en el marco de la clausura de la 8va Muestra de Cine y Video Wayuu en la plaza central de Uribia.

Poradmin

Daupará Renace en Bakatá

Abrimos nuestro escenario audiovisual de la 9ª versión de la Muestra de Cine y Video Indígena en Colombia, DAUPARÁ “Renaciendo en Bakatá” 2017, el cual además tendrá un Encuentro de realizadores y realizadoras audiovisuales indígenas, talleres de sonido y diversas actividades culturales. Estaremos reunidos para pensar y repensar nuestros procesos de memoria colectiva que se viene hilando con la gran diversidad de cosmovisiones, identidades que muestran las realidades territoriales de los pueblos indígenas de Colombia y del mundo. Leer más

Poradmin

9a Muestra de Cine y Vídeo Indígena Daupará

La Muestra de Cine y Vídeo Indígena Daupará en Colombia, en ocasión a sus nueve lunas, renace en Bakatá resignificándose desde el sentir ancestral del territorio Muisca. Damos, así una calurosa bienvenida a la Audiencia Daupará 2017, el martes 21 a la 1:00 p.m. hora en que iniciamos la exhibición audiovisual en la Cinemateca Distrital en la ciudad de Bogotá D.C., y en adelante todo el desarrollo de la programación; esperamos contar con su grata participación en nuestro noveno Ciclo; tendremos una maratónica Muestra de 57 obras audiovisuales nacionales y una Muestra Internacional teniendo como invitado especial al pueblo Maya de Guatemala. Leer más

Poradmin

Programación Daupará 2017

La Muestra de Cine y Vídeo Indígena Daupará en Colombia, en ocasión a sus nueve lunas, renace en Bakatá resignificándose desde el sentir ancestral del territorio Muisca. Damos, así una calurosa bienvenida a la Audiencia Daupará 2017, el martes 21 a la 1:00 p.m. hora en que iniciamos la exhibición audiovisual en la Cinemateca Distrital en la ciudad de Bogotá D.C., y en adelante todo el desarrollo de la programación; esperamos contar con su grata participación en nuestro noveno Ciclo; tendremos una maratónica Muestra de 57 obras audiovisuales nacionales, y una Muestra Internacional de 16 obras teniendo como invitado especial al pueblo Maya de Guatemala.

Como siempre, queremos hacer de Daupará un escenario de exhibición audiovisual en torno al tema indígena, y un escenario de discusión e intercambio intercultural. Durante nueve años de existencia Daupará ha caminado territorios indígenas del Cauca, Guajira, el Putumayo, el Urabá antioqueño y Bogotá, de la mano de los procesos de comunicación, autoridades y organizaciones indígenas locales. En Bogotá, el escenario que nos convoca de nuevo, hemos hecho presencia en múltiples escenarios tanto de exhibición como de discusión política e intercambio cultural.

Bienvenidos, una vez más a la 9ª versión Daupará, que además contará con otras actividades culturales, talleres y el Encuentro de Realizadores Indígenas. Conozca nuestra Programación, y acompáñanos a celebrar nuestras Nueve Lunas, época en que, según la tradición y la cosmovisión del pueblo Muisca del altiplano de Bakatá, “todos llegamos con un canto y una danza únicos, expresados entre el primer aliento y el corazón; durante el nacimiento estas partes del cuerpo se van abriendo, poco a poco para manifestar que cada uno es semilla…”

Descargue la programación aquí:

Catálogo-DAUPARÁ-2017

Poradmin

Resultados Selección Daupará 2017

Un total de 57 obras audiovisuales fueron seleccionadas de la Convocatoria Daupará 2017 y serán exhibidas en la Novena versión de la Muestra de Cine y vídeo indígena Daupará 2017, que se realizará en territorio Bakatá del 21 al 25 de noviembre próximos. 
Leer más

Poradmin

Convocatoria Daupará 2017

“Renaciendo en Bakatá”

Completando un ciclo de nueve años Daupará renace en Bakatá, resignificándose desde el sentir ancestral del territorio Muisca. La Muestra tendrá lugar en Bogotá del 21 al 25 de noviembre de 2017. Leer más