Contexto Histórico

10 años para ver más allá

Desde sus comienzos Daupará ha servido como escenario de visibilización y afianzamiento de luchas y apuestas de los pueblos indígenas tanto en materia comunicativa como en diferentes temas políticos y territoriales. La Muestra ha caminado en torno a la cosmogonía, la cultura y el territorio. Daupará ha tejido alianzas con sectores académicos, artísticos y campesinos, entre otros. Sus promotores y fundadores fueron un grupo heterogéneo de comunicadores, activistas y documentalistas, articulados a las agendas comunicativas y tecnológicas continentales, que, de alguna manera, en ese entonces, estaban ligadas a organizaciones indígenas nacionales y a la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas, CLACPI, quienes coincidían en la urgencia de tejer un espacio de exhibición que permitiera visibilizar lo que ocurría al interior de los pueblos indígenas.

En la Versión 2009, realizada en Bogotá, además de la muestra de exhibición audiovisual se realizó el Primer Encuentro de Experiencias en Comunicación Audiovisual Indígena, donde se encuentran, algunos por primera vez, comunicadores y realizadores indígenas de pueblos como los Wayuu, los Arhuaco, los Kankuamo, los Wiwa, los Inga y Kamëntsa del Putumayo, Nasa, Tikuna, Muiscas, entre otros que representan las regiones del país. Se realizó el primer intercambio de saberes de comunicadores indígenas y no indígenas, lo cual generó un escenario intercultural de diálogo y debate frente a las formas de “representación” de lo indígena en el audiovisual.

La misma dinámica se desarrollaría un año después, en 2010, en la 2da versión de Daupará realizada en territorios del Cauca (llegando a municipios caucanos como Piendamó y Popayán), donde abordó temas y escenarios de discusión en torno a la mujer indígena y la comunicación, y la academia y la comunicación indígena. En el año 2011, de nuevo en Bogotá, se hizo acercamiento con los pueblos y territorios indígenas de Bakatá (Bogotá), y se empieza a ligar y tejer esa memoria con el territorio; Daupará no sólo se asume como una muestra de cine, sino como proceso en conexión con los territorios de origen y el ambiente que fundan los contenidos y el objetivo de la Muestra. Se llevó una muestra itinerante a los cabildos Misak -Misak, Inga, Pastos, Nasa y Yanacona de Bogotá.

Ese año, previo a la Muestra, en alianza con el colectivo Cinelibertad se hizo un recorrido de difusión e interacción por puntos de conexión ancestral y popular de la ciudad como plazas de mercado como la Perseverancia, el Chorro de Quevedo y el Eje Ambiental. Este año también se incluyó en la programación, una muestra internacional que incluyó una retrospectiva del colectivo indígena mexicano Ojo de Agua Comunicación, una muestra especial del Premio Anaconda y otra del Festival Internacional de Cine y Video de los Pueblos Indígenas, en torno a las Políticas públicas de la comunicación indígena, y las narrativas indígenas.

Posteriormente en el año 2012, se realizó la Muestra en el territorio Wayuu de la Guajira, con el lema “Putchi eiyatulu akuaipaa, del Wayuunaiki que traduce al español: Imágenes y palabras para contar y construir, se compartió en especial con mujeres indígenas alzadas en voces por la proteccióny la paz. Uno de los principales escenarios de convergencia del cine y el video indígena, y tal vez el de más larga data y trayectoria, que se dio ese año fue el de articular con el Festival Internacional de Cine y Video de los Pueblos Indígenas, que se realizó en Colombia en su 11ª edición, dada la situación de vulnerabilidad de los pueblos indígenas y la constante violación de sus derechos humanos. Daupará 2013, fue un espacio de encuentro y articulación entre los colectivos de comunicación para repensar el tema de las políticas públicas y las reivindicaciones y afianzamiento de las formas propias de comunicación. Otros escenarios y territorios que ha recorrido Daupará han sido Putumayo (2014), una experiencia muy grata que abordó la problemática ambiental local y donde las comunidades se empoderaron y asumieron la producción de la Muestra, que estuvo a cargo de aproximadamente 30 personas en ocho resguardos indígenas del Alto, Medio y Bajo Putumayo y dos barrios populares de Mocoa. Asimismo, lo hicieron las comunidades del Urabá antioqueño, donde se realizó la octava versión de Daupará en el año 2016. En estos territorios se han hecho procesos de formación en cine, fotografía, animación y sonido, entre otros, así como conversatorios con realizadores locales, con instituciones y autoridades tradicionales de las comunidades.

Las versiones de Daupará (2009, 2011, 2013, 2015 y 2017) se realizaron en Bogotá, donde se ha dado un proceso de plantearnos como proceso articulado al territorio y a su memoria ancestral de cara a esa conexión territorial en cada paso que damos y en cada peldaño que construimos. En 2013 por ejemplo se realizó el Encuentro de saberes en comunicación audiovisual indígena, en conexión con el territorio y se hizo una amplia evaluación del trasegar y el derrotero de la Muestra a futuro, con base en la razón de ser que son los colectivos que integran el proceso.

En 2015, el territorio de Bakatá, “renaciendo en Bakatá” fue el lema y eje orientador de esta versión de la Muestra, recorriendo lugares y espacios de trascendencia territorial y espiritual como Suba y Usme; territorios que connotan pilares de la memoria y el patrimonio cultural del país por sus sitios sagrados y de contenido arqueológico, y que a su vez nos han permitido tanto al Comité Organizador Daupará, como a cada uno de sus miembros replantearnos y afianzar el derrotero que queremos y encontrarnos en nuestro interior con esa conexión territorial y de memoria, para orientar el proceso y la Muestra hacia su objetivo como ventana al audiovisual indígena y como puente de diálogo y de reconocimiento, mutuo,  intercultural.

De esa forma en 2017 nos encontramos de nuevo en Bakatá, en las nueve lunas como renacer desde el sentir ancestral del territorio Muisca, luego que en la anterior versión en Daupará estuvimos, “de regreso al vientre”, para encontrarnos en esta edición de lujo, la versión 10 Daupará 2018, “con los espíritus de la imagen”, que ya contaremos en otra nota su connotación. Lo que ha orientado el devenir histórico de Daupará en esta década es la relación, el permiso y el pagamento al territorio en cada lugar donde el proceso y el universo nos han permitido llegar.   

Para más información los invitamos a conocer el catálogo Daupará 2015: http://www.clacpi.org/wp-content/uploads/2013/07/Daupara.pdf y/o la crónica: Daupará, una ventana al audiovisual indígena publicada en el libro: Bogotá Cuenta las Artes, volumen IV: https://cerosetenta.uniandes.edu.co/bogota-cuenta-las-artes/.


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Imágenes de anteriores Muestras


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daupara 2011


daupara2013


afiche daupara ptyo2014